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Tren. |
martes, 20 de febrero de 2007 |

Lluvia que cesó de caer desde tus ojos, los que secaste con un pañuelo, gotas de rabia, pena, dolores y de todo.
Vale poco la pena el justificar aquellos errores, no sirve de nada el que intentes hacerlo, a veces duelen lo mismo los odios y los perdones, por ello no vale la pena que llores, las nubes ya no descargan su lágrima fría, tan solo obstruyen la salida de los soles.
La luna creciente suspira, la luna llena de recuerdos cansones, la estrellas poco a poco destellan en la noche, junto al ocultarse el sol, todo se oye, grillos, pájaros de la noche, luces difusas, luces que vienen de no se donde.
Las manos tuyas ya no tiemblan, el tren sigue su curso, como todos los convoyes, manos sobran para tomar el peso de cosas inciertas, mas nadie toma lo que dejó a su paso el tren de los sinsabores.
Solo queda una cosa, toma todo tu hierro, construye en ti corazas, fabrica ejes y metálicas ruedas, dale impulso, tu corazón por caldera, viaja en un tren hecho con tus manos, deja de viajar en aquel que te dieron o posiblemente fue prestado, lánzate por tus ideales y haz tu misma las vías, usa de combustible todo lo que no te sirva, levanta tu cabeza bien alto, amiga mía.
Dedicado a LB. |
posted by poetarafa @ 15:41   |
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Confusiones. |
jueves, 1 de febrero de 2007 |

Hoy, un día en la noche, ha pasado en el presente, un frío calor azulado, tornando lo común en diferente.
El calor se enfría y descansa, con la seca humedad que tu piel exhala, mi boca que te esquiva, mis ojos besan tu cara.
Vaso cristalino, oscureces, bajo la tupida sombra del musgo, crece unido a la tierra, luchando por ser capullo, cubriendo de verde.
La multitud parece uno, con el fresco calor de la ciudad, duerme cuando la noche ausente está, dormida junto al verde sol con el soporífero Morfeo diurno, acurrucado en su magnético sabor.
Las derruidas murallas no delimitan, tan solo estorban y nublan la vista, se cubren de señales invisibles, como luz de penumbra y sombras limítrofes, que se bañan con nubes de polvo, acompañadas de la verde cancha de población.
Veo claramente lo que es confuso, la luz que ensombrece a los cuerpos, situado al otro lado de la cuerda, es fácil ver el agujero del embudo. No creas que es tan cierto aquello que piensas.
Cuando todos se duermen, siempre hay alguien que despierta, la palabra no es absoluta, ni la acción es conducente. La verdad se ha vuelto mentira, la vida importa nada, las horas son infinitas, las certezas equivocadas.
Los tiempos cambian, a veces poco, los versos no son poesía, la voz sale por los ojos y la boca dice mentiras. |
posted by poetarafa @ 09:25   |
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